Blog de Clarividencia

La barra de XP se mueve hacia el nivel 3. La oleada de súbditos enemigos comienza a reducirse y vencieron a la Ahri enemiga en el carril. Dan el último golpe a un súbdito más. +1 nivel. Es hora.

Avanzan hacia el frente y ejecutan un combo completo con ataques automáticos entre habilidades, porque obviamente eso no se les olvidaría nunca. Usan Ignición (que está en la tecla "D", como un ser humano civilizado) y usan un último autoataque justo antes de que Ahri use Destello detrás de su torre en la niebla de la guerra. Esperan.

Y luego, lo escuchan:

Primera Sangre

No importa cómo suceda, la primera sangre es algo muy importante. Eso los coloca a su equipo y a ustedes en el camino correcto, y puede ser una excelente oportunidad para explorar los puntos más finos de la demostración coordinada de una avalancha de gestos y bailes. Pero ¿qué tan importante es la primera sangre? ¿Cuáles campeones la consiguen con mayor frecuencia? ¿Quién le saca mayor provecho? La respuesta está más abajo.


Índice de primera sangre

La primera sangre no es algo que llega sin esfuerzo. Requiere de habilidad (en teoría), de buena coordinación (a veces) y de la capacidad para causar mucho daño. ¿Cuáles campeones tienen una mayor probabilidad de obtener la primera sangre? Observamos todas las partidas de clasificatoria en la Grieta del Invocador durante el transcurso de la versión 7.3 (cuánta letalidad) para saber quiénes sobresalían con eso de obtener las primera sangre. Calculamos el índice de primera sangre como el porcentaje de partidas en las que un campeón aparecía y aseguraba una primera sangre.

Talon, el aficionado al parkour y apologista de la letalidad, es el rey de la primera sangre ya que logra el primer asesinato en un 25% de las partidas en las que juega. Sus compañeros asesinos, Pantheon, Katarina y LeBlanc también tuvieron una puntuación alta.

Sin embargo, la primera sangre no es solo para los bravucones del carril. Los destacados jungleros del juego temprano como Lee Sin (17,8 %), Kha'Zix (16,7%), y Elise (16,0%) están entre los 15 mejores, lo que demuestra de forma contundente que solo porque no puedan acumular oro, no significa que no puedan arrasar campeones. No importa si es poder de habilidad o daño de ataque, carril o jungla: nada sustituye la emoción de un juego temprano cuando se trata de la primera sangre.

Eh, ¿qué dicen? "Pero ¿qué hay de los campeones como Zed, Annie y Kassadin que me despedazan con una consistencia que da miedo aunque es algo que ya debería esperar?" ¡Qué bueno que lo preguntan, invocadores! A pesar de que tienen un potencial espectacular, Zed (lugar 38, 11,9%), Annie (lugar 68, 9,3%) y Kassadin (lugar 76, 8,6%), aún pueden mejorar algo en sus estilos de primera sangre debido a lo críticas que son sus habilidades definitivas al momento de eliminar a los oponentes. Y, si lo piensan, Pantheon simplemente no puede esperar hasta el nivel 6 para asesinar. Tiene mucho pan que hornear.

Aunque nuestros amigos que deben esperar por su habilidad definitiva tal vez no tengan el mayor potencial para una primera sangre, operan con una cantidad ridícula de ventajas si los comparamos con quienes están al final de la lista. Janna, a pesar de sus tornados y ralentizados por doquier, solamente "asegura" una primera sangre en el 1,7% de las partidas en las que juega. El panorama no es mejor para el resto del escuadrón de soporte, ya que los soportes tradicionales quedaron entre los últimos diez. Incluso Blitzcrank, el terror del carril inferior (conocido como "Don Roboasesinatos"), solamente logra la primera sangre en 1 de cada 20 partidas. A quienes juegan como soporte solo por la gloria, les ruego que lo reconsideren.



Bonificación de primera sangre™

Ya que sabemos quién tendrá la primera sangre, descubramos quién sí hará algo con ella. Un modo de considerarlo sería comparar los índices de victoria de los campeones cuando consiguen la primera sangre (IVPS) con su índice de victorias cuando no lo hacen (IVSPS [Índice de victorias sin primera sangre]). Eso nos da una idea de qué tanto se asocia un índice de victorias con un campeón que logra las primera sangre. Usando la fórmula IVPS - IVSPS derivamos la innovadora BPS, o Bonificación de primera sangre.

BPS = IVPS - IVSPS

Rengar, el asesino de tiradores favorito de todos, zarpa la mejor ventaja de sus primera sangre, ya que sube del 49% de índice de victorias al 63,4%, lo que le otorga un 14,4% de BPS. Eso, combinado con su 15,4% de índice de primera sangre, nos indica que querrán alejarse del gatito en el juego temprano. También les está yendo bien a los tiradores como Draven, Kalista, Jinx, Tristana y Sivir, quienes han tenido una mejora del 12,5% al 14% en el índice de victorias asociadas con las primera Sangre. [Nota: uso el incómodo término "asociadas" aquí para implicar una correlación y no una causalidad. Aunque puede que la primera sangre puede incremente sus probabilidades de ganar, también es posible que recaiga en el mejor equipo la mayoría de las veces. En el análisis actual, no separamos estos elementos.]

Al final, no se trata solo de Draven y sus acumulaciones de adoración. Los soportes tanque (Taric, Alistar, Leona) y los carrileros tanque solitarios tradicionales (Trundle, Sion, Shen), en comparación, obtienen beneficios menores de la primera sangre, posiblemente gracias a que su progresión de poder se expresa como "son buenos para no morir" y no como "son buenos para matar cosas". Lo que queremos decir es que, si van a regalarle muertes a alguien, que sea al tanque. También vale la pena mencionar que Blitzcrank, quien definitivamente es de los que deciden el destino de las partidas, es el menos efectivo en transformar la primera sangre en una jugosa BPS. Síguete riendo, amigo.



"Los primeros" en la Grieta.

Hablando tanto de los índices de victoria y de la primera sangre, hay un patrón que me atemoriza un poco. Sabemos que es bueno tenerla, pero ¿cómo se acumulan las primera sangre con otros "primeros" en la Grieta en cuanto al éxito en equipo?

De todas las partidas que hubo en la versión 7.3, el equipo que logró una primera sangre antes que todos registró un respetable índice de victoria del 59,4%. En comparación, acabar con la primera torre (71,1%), el dragón (68,3%) o el Barón (81,5%) estaban asociados con índices mucho mayores de éxito en equipo, y eso tiene sentido. La primera sangre puede ser cualquier cosa, desde una estrategia mecánica o una emboscada bien sincronizada, hasta caminar con descuido muy cerca de una torre. La primera sangre favorece a los jugadores hábiles y a las jugadas importantes, pero es una señal muy notoria en cuanto a predecir el éxito del equipo.

Por otra parte, las jugadas basadas en objetivos alrededor de las torres o de los monstruos épicos normalmente requieren de una mayor cooperación y trabajo en equipo para que funcionen. Es más, la primera torre, el dragón y particularmente el Barón tienden a pasar mucho más tarde en la partida que la primera sangre, después de que se construyó una estrategia y los acarreadores comenzaron a emerger. Como tal, es razonable considerarlos como indicadores de éxito previos en la partida ("estamos aplastándolos, ¡así que podemos tomar el Dragón sin problema!") en lugar de indicar lo que vendrá. Se resume en esto: a pesar de que la primera sangre es de suma importancia, no es algo de vida o muerte. Como siempre dijeron mis padres: "lávate detrás de las orejas y juega los objetivos".




De pie, invocadores. Hablemos sobre lo que aprendimos. Primero: la vida es injusta y la primera sangre no es para todos (a menos que seas Talon). Segundo: hay una gran variedad de formas en las que los campeones sacan provecho de la primera sangre. Si van a "feedear" (morirse mucho, lo que genera oro para el equipo enemigo), ubiquen al tanque más cercano. Tercero: la primera sangre no lo es todo. Apesta dejarla pasar, pero el logro de objetivos está relacionado con tener una probabilidad mucho mayor de éxito de equipo. Enfréntense al Barón, díganles que Boom Bear los envió. Finalmente, si le regalaron la primera sangre a Blitzcrank y a su spam de risas, no se angustien. No es que le sirva de mucho.