La sorprendente cultura de los esports en Corea

Por Riot Cóndor

Corea es un país orgulloso que profesa admiración por los ganadores y los buenos competidores, una mentalidad que impulsa a sus jugadores profesionales en el ámbito internacional y los lleva una y otra vez hasta la victoria. Ahora que el Campeonato Mundial de 2014 se encamina a la capital de este país, Seúl, los fanáticos locales dirigen miradas de cauteloso optimismo hacia sus equipos, esperando ver cómo conquistan de nuevo la Copa del Invocador. A fin de cuentas, sería algo normal que un equipo coreano volviera a ganar el Mundial: Es lo que se espera de ellos.


No tan distintos

No se puede negar que los esports son más importantes en Corea que en cualquier otra parte del mundo. Escenarios tan importantes como el estadio Busan Bexco o el Haeundae Beach suelen llenarse hasta el tope de fanáticos, deseosos de presenciar las batallas entre sus equipos y jugadores preferidos. Si se considera en su conjunto el enorme éxito de los profesionales coreanos en diferentes esports, es de entenderse que los fanáticos extranjeros crean que este país es el paraíso de este deporte, un lugar en el que los profesionales del juego ocupan una posición comparable a la de las estrellas del fútbol en los países occidentales.

El gobierno coreano está comprometido con el juego competitivo, hasta el punto de que cuenta con una entidad dedicada a regular esta actividad, la Asociación Coreana de Esports (KeSPA). Patrocinadores tan importantes como Samsung, SK Telecom o Korea Telecom (tres de las principales empresas del país) prestan su apoyo a distintos equipos facilitándoles vivienda, entrenadores y equipamiento. Así que no es de extrañar que mucha gente crea que el juego profesional es una parte normal y perfectamente aceptada de la cultura coreana.

Indudablemente, los juegos constituyen una parte importante de la cultura juvenil en Corea: Muchos estudiantes pasan su tiempo libre en los ‘‘cibers’’, los conocidos cibercafés, dedicados sobre todo a jugar. Ahora mismo, League of Legends es el título más jugado en los cibers de Corea, pero según el colaborador de OnGameNet Global, Michael ''Chexx'' Kiefer, la proporción de jugadores que siguen con regularidad los esports es bastante baja. ''La mayoría de los seguidores no son habituales. Hay algunos fanáticos realmente dedicados, entre ellos algunas chicas, que siguen las retransmisiones de OnGameNet, pero en conjunto representan una pequeña minoría.''

Resulta impactante que una industria que parece tan grande pueda tener un mercado tan pequeño. Sin embargo, la realidad es que en Corea, a pesar de las apariencias, los esports ocupan un nicho. Según Chexx, la razón de esto se puede encontrar en la importancia de la educación en la cultura coreana, tan considerable que apenas deja espacio para el juego como actividad profesional.

"Los fanáticos europeos tienen una visión idílica de la situación de los esports en Corea. En este país lo más importante es la educación, sobre todo entre el comienzo de la secundaria y el final de la universidad. Una carrera en los esports no es una actividad prestigiosa y a la mayoría de los padres no les hace ninguna gracia que sus hijos posterguen su formación para dedicarse a esto", reconoce Chexx. No es muy difícil de entender la razón. En un país de más de 50 millones de habitantes, donde sólo 80 personas tienen un puesto de titular en uno de los equipos de la OnGameNet Champions, tratar de convertirse en profesional de League of Legends es una apuesta enormemente arriesgada.

En este sentido, los fanáticos coreanos de los esports no se diferencian mucho de sus equivalentes europeos. Forman un grupo pequeño pero apasionado que tiene la esperanza de que el juego competitivo vaya ganando aceptación dentro de la sociedad.


La conexión con una nueva generación

Los estudiantes de preparatoria no tienen lo que nosotros entendemos por vacaciones, nos explica Chexx. "La jornada escolar normal dura de 9 de la mañana a 9 de la tarde, debido a las actividades extraescolares. Y cuando termina el periodo lectivo, los alumnos deben asistir a escuelas de verano si no quieren retrasarse", afirma refiriéndose a la juventud coreana. La diferencia entre la vida de un estudiante promedio en Corea y la de un jugador profesional es enorme y muchos jóvenes ven el mundo de los esports como una proyección de sus sueños.

Chexx está asombrado por la nueva generación de fanáticos a los esports que surgió en Corea por influencia de League of Legends. "Después de que KeSPA y Blizzard resolvieron el conflicto sobre los derechos de retransmisión de StarCraft, quedó un enorme vacío en el mundo de los esports en Corea. Los viejos jugadores de Brood War están todos retirados, así que no quedaba nadie con quien la generación de los jóvenes pudiera establecer una conexión." Con el auge de League of Legends en Corea, cobró protagonismo una nueva generación de jugadores, un grupo de profesionales jóvenes con los que el público puede identificarse.

Literalmente, jugadores como Lee ''Faker'' Sang-hyeok o Kim ''Deft'' Hyuk-kyu son uno entre un millón. Alumnos de la misma preparatoria, Faker y Deft optaron por posponer su formación para concentrarse en su carrera como jugadores. Para muchos jóvenes coreanos, jugar en equipos tan ilustres como SK Telecom T1 K o Samsung Blue sería un sueño hecho realidad.


Los esports en marcha

Aunque puede parecer una obviedad teniendo en cuenta la naturaleza de los esports, el internet desempeña un papel fundamental para llevar esta actividad hasta el público. Es cierto que cadenas como OnGameNet retransmiten partidas de esports por televisión, pero según señala Chexx ''la mayoría de los fanáticos sigue el mundo de los esports en su smartphone, de camino a la escuela o al trabajo.'' El auge de las retransmisiones por Internet coincide con el declive de las televisivas, lo que indica un cambio evidente con respecto a los tiempos en los que los torneos de StarCraft se emitían casi enteros a nivel nacional.

Esto no quiere decir necesariamente que los esports estén siendo relegados al mundo de los medios alternativos. Aunque les falte cobertura en los medios de masas, es posible encontrar los últimos sucesos de este círculo en populares páginas de noticias de información general. ''En los últimos tiempos, el paso más importante para consolidar la presencia de los esports en los medios convencionales fue la presión ejercida por el presidente de KeSPA para que Naver añada una pestaña de esports'', nos explica Chexx. Puesto que, en esencia, Naver es la alternativa coreana a Google, la cuestión tiene mucha más trascendencia de la que puede parecer. La pestaña viene acompañada por enlaces a retransmisiones y calendarios de partidas próximas, para que hasta los fanáticos más perezosos puedan mantenerse fácilmente al día.


Guerra a muerte

Con el optimismo que rodea el creciente éxito de los esports en Corea es fácil pasar por alto la naturaleza cruel de esta actividad. En este país, los equipos (y jugadores) más populares son los que logran mantener su éxito al más alto nivel de juego. El locutor de OnGameNet y antiguo jungla de Azubu Frost, Lee ''CloudTemplar'' Hyun-woo, conoce de primera mano lo dura que puede llegar a ser la competición en Corea. "Básicamente, Corea es un país de mentalidad fuerte donde sólo el ganador recibe reconocimiento. Pasa en todos los ámbitos." señala.

En Corea los jugadores profesionales sólo tienen una vía para alcanzar el reconocimiento: la victoria. "Se fomenta la idea de que se debe ganar a toda costa. Lo único que importa es eso. Es como si tu vida dependiera del juego", reflexiona CloudTemplar. Los fanáticos coreanos cambian de equipo con frecuencia y, en la mayoría de los casos, lo único que determina si un equipo es popular o no es su nivel de juego. "Todos los jóvenes saben quién es Faker, o quiénes son SK Telecom T1 y Samsung Galaxy, pero los demás equipos no son tan famosos. Probablemente, la única excepción sea CJ Entus Frost."

Aunque pueda parecer que los fanáticos coreanos son volubles, cuando se trata de competiciones internacionales respaldan a sus compatriotas al 100%. Para ellos, el Campeonato Mundial de ensueño sería aquel en el que los equipos coreanos no perdieran una sola partida ante equipos extranjeros, algo que se repite con frecuencia en Inven (la página web sobre juegos más importante del país) y de lo que se hicieron eco los representantes de este país en el mundial. Y si tenemos en cuenta que, desde los cuartos de final del Campeonato Mundial de 2013, el historial combinado de los equipos coreanos es de 35-2, este sueño podría convertirse en realidad.

En las próximas semanas, miles de estudiantes de preparatoria se agolparán alrededor de sus smartphones a la hora del almuerzo para recrearse con las mejores jugadas del Mundial. Miles de universitarios visitarán Inven de camino a casa para discutir sobre las estrategias de sus equipos favoritos. Sea cual sea el medio, su pasión y su deseo por ver a los equipos coreanos en lo más alto es lo que identifica y une a todos los fanáticos de los esports de este país.


3 years ago

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